Sí, estoy bien, gracias. Estoy de maravillas. Oscilando entre la alegría y la felicidad. Ni siquiera se ha asomado –todavía- la angustia del bronceado navideño, ni la irritación ante el naturalizado consumismo bulímico, ni las arcadas frente al olor del pan dulce. El problema son las letras. Parece que me hicieron alguna especie de botín. A veces las tipeo y empieza una lucha asquerosa, las letras se empiezan a comer mutuamente, el bloc de notas se vuelve el anfitrión de un canibalismo salvaje, sangriento y literario. Otras veces las escribo y empiezan a retroceder, van desapareciendo y a medida que las vuelvo a plasmar se repliegan, las muy perras. La última vez que lo intenté pasó algo muy raro. Comenzó una especie de sopa orgiástica de letras. A medida que aparecían en la pantalla se empezaban a entrecruzar formando letras nunca antes vistas, no había distinción de géneros, ni de acentos, ni de esdrújulas: las consonantes se frotaban con las vocales, los acentos se metían en un menage a trois consolidando una sílaba al rojo vivo, una cosa de locos.
En fin, sí, estoy bien, gracias. Estoy de maravillas. Es mi vínculo con ellas el que está en crisis. Todavía desconozco si son los celos de otras miles de letras que estuvieron absorbiendo mis pupilas, tal vez se ofendieron porque las escupo en lugar de mimarlas, o alguien se las comió en la masa del lemon pie del otro post.
En fin, sí, estoy bien, gracias. Estoy de maravillas. El problema son las letras.


6 tuvieron algo que decir:
Lo que te pasa con las palabras revoltosas, sospecho que es lo que le sucede a todo aquel que escribe pero que tambbién lee.
Cada vez que cierro un Dostoievsky, digo lo mismo: "esto es escribir!".
Por otro lado, nada como soltar la muñeca, dejarse decir. Después, dejar reposar el texto, tomar distancia, olvidar. El encuetro puede ser placentero.
Mientras estés feliz, sin aisbos de angustias prenavideñas, todo bien.
(Yo que vos seguiría haciendo estragos en el bloc de notas, escribís muy bien).
Beso!
dejalas ser
ellas saben jugar con vos y eso es muy bueno para ellas, y aunq algo cruja adentro, de seguro tambien es bueno para vos.
una señal de que no solo la tinta, no solo el azar, no solo la aleatoriedad, son responsables de que te salgan así.
en realidad han de ser los latidos el maravilloso combustible.
bonita noche!
jajajajj
nos estás contestando a todos nosotros con tus palabras.
no te hagas... male, no te hagas... por favor!!!
me gusta leerte. mucho
¡Felicidades, malena!
Cuantas veces las malditas palabras interrumpen mis pensamientos, desvelandome noches enteras para obtener miserables resultados, cuentos sin final o poesías sin rimas. Sin embargo que bien que se siente escupirlas todas, dejando la mente limpia por un rato.
Buen 2009 Malena.
Gracias, siempre tan generosa, Estrella. Ay Dostoievsky, él es mucho más que saber escribir. Es saber pensar, ¿no?
Alias, ¿vos decís? Las ando notando medias vacías, casi transparentes. Ojalá el 2009 traiga algo de negro, algo de color, algo...
macanudas*: Así es, ¿valió como respuesta?
Estrella, igualmente para vos!
Paloma, bienvenida, lindas letras, linda imagen. La mente limpia, yo nosé si eso es bueno o malo, pero escupir, ay sí, eso sí, Paloma.
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