Siempre me dio la sensación de que debajo de lo que sentimos
hay un sentimiento más real, más profundo, un sentimiento que funda al que está por encima,
que lo transpira como una capa gelatinosa que se solidifica al contacto con la realidad de los demás.
“La ley de la ferocidad”, Pablo Ramos.
hay un sentimiento más real, más profundo, un sentimiento que funda al que está por encima,
que lo transpira como una capa gelatinosa que se solidifica al contacto con la realidad de los demás.
“La ley de la ferocidad”, Pablo Ramos.
Hace más de una semana estaba en la peluquería cuando entró una señora de una elegancia contaminada con la fragilidad de una vejez galopante. Despacito y algo temblorosa se acercó a una de las peluqueras que estaba atendiendo a otra clienta. No alcanzaba a oír bien, pero parece que le pedía un turno. Sus labios color carmín se movían con dificultad en un mar de arrugas amarillento. La peluquera, una morocha fortachona y joven, le dijo que ella no daba turnos, que tenía que esperar, o que saque turno con otra. Casi ni la miró, y siguió atentiendo a su clienta. La señora se dio vuelta y subió con dificultad los incómdos escalones que la llevaban a la salida. Se encaminó a la puerta y tuvo un breve diálogo con la recepcionista. De repente, la señora estaba llorando. Un llanto de anciana, apenas se escaparon tímidas algunas lágrimas. La recepcionista apoyó su mano en en el hombro de la señora y le abrió la puerta para que salga. Antes de salir, ella se secó su llanto transparente como una niña: usando su palma, sus dedos, todo su cuerpo borró ese quiebre. Suspiró y se tragó en un trago amargo y grueso su angustia hermética para volver a salir a la vereda, a la calle, al barrio, a su casa, a ese lugar en donde se acostumbró a llorar así, con lágrimas ya secas.


23 tuvieron algo que decir:
El título es parte de "Historia del llanto", de Alan Pauls.
Como si la vejez fuera una enfermedad contagiosa y no un motivo para un lugar, no se si de privilegio, pero al menos de consideración y respeto.
Algún día todos llegaremos a ese llanto, mucho más agravado si se están poniendo en juego asuntos que hacen a la dignidad y a las necesidades básicas de todo ser humano.
Male,
Tus palabras siempre me llegan, estas son dificiles de pasar, me imagino perfektamente la escena. Vos ya le diste voz a akella anciana...y me hiciste pensar en la vejez...y sobre todo en akellas personas ke kaminan viejas, gastadas...personas ke olvidan la esencia de la vida, los motivos ke mueven sus pasos, entre ellos el amor. Ke riko es llorar en okasiones, y sí...la vida nos sorprende kon algo debajo de lo ke logramos reflejar al mundo, te extraño nena, siempre es así.
Ay no me dan mucho llanto los viejitos...y más así de frágiles..
no sea cruel..no me los haga llorar!
wow cuánta poesía en tan pocos renglones.
excelente malenita, tus impresiones quedan muy bien reflejadas siempre
Cuanto miedo nos provoca saber que vamos hacia alli.
Cuanto miedo nos provoca saber que vamos hacia alli.
"así, con lágrimas ya secas."
me causo mucha trsiteza esa frase.. pobre viejita...
que paso con el post anterior que desaparecio? me habia sentido muy indetificada y gustado mucho!
saludos!
encontre el lugar donde todos somos fragiles y nos parecemos mucho
hay que llorar mas
me detengo mas q en el llanto, en la reaccion de la peluquera...muchas veces vamos por la vida sin mirar al otro, sin escuchar al otro, sin percibir lo que el otro necesita...porque, como dijo una vez un profesor, somos seres limitados, y porque en definitiva tenemos el egoismo a flor de piel, nuestro "pecado original" o como se lo quiera llamar, que bueno seria reflexionar y detenernos en estas pequeñas cosas q pasan, e intentar hacer algo distinto, por lo menos intentar cambiar desde lo que nos toca.
Gracias por el post, moviliza y eso esta bueno
muy lindo tu lugar virtual, besos
Me conmovio mucho,
pero acaso no sabes por que lloraba ?
Un beso enorme.
Quizás haya cosas invisibles a la vista y no sepamos el motivo verdadero de ese llanto. Pero por suerte lo que es invisible para los ojos no lo sea para el resto los sentidos.
Yo hace mucho, mucho que no lloro. Casi 10 años. No me sale. No sé donde se irán mis lágrimas...
Seré un tanto frío tal vez... pero no entendí por qué lloraba?
O quizás le busco demasiado la vuelta!
No se...
yo quiero que actualizes :)
escribís tan bien...
saludos!
Estrella, sí, a mi me da un poco de miedo ese día.
Moni, usted será una viejita muy copada.
Clara, ¡pero yo no fui! A mi me dio dolor de panza, y sigo pensando en ella.
Me alegro, Gabi, gracias.
Limada, sí, a mi también. Y perdón por la demora, finalmente volví a escribir.
Verdemanzana, así es. Y perdón por suprimir el post anterior, de repente mis líneas me dan como rechazo.
Baterista: no podría estar más de acuerdo.
Tam, gracias, me gustó tu observación. Tenés razón. A veces ni nos damos cuenta. Porque lo de la peluquera no fue algo violento y grotesco, se podría definir como "normal" pero siempre podemos tener un mejor trato, más allá de que no creo que la causa de sus lágrimas hayan sido su trato, pero tal vez contribuyó.
nX..: No, ni idea...
Gorila, así es. A veces no hace falta ver.
Anónimo: ¿Y por qué? ¿Le pasa como a ella?
Zimbon, como ya dije, desconozco sus motivos...
Y gracias Lexi!
La señora tenia una peluca.
Es la novena vez que va a la misma peluqueria y ya no saben como decirle que deje de molestar.
Tu hipótesis podría ser cierta, Gobernador, quien sabe...
El relato es hermoso. La cita sobre el libro de Ramos excelente. Estoy leyendo ese libro y no paro de resaltar frases que realmente son increibles.
Saludos, es inevitable la vejez, pero la pregunta no sería cuanto tiempo vamos a vivir, sino "espero no vivir al pedo en este mundo".
Saludos
El relato es hermoso. La cita sobre el libro de Ramos excelente. Estoy leyendo ese libro y no paro de resaltar frases que realmente son increibles.
Saludos, es inevitable la vejez, pero la pregunta no sería cuanto tiempo vamos a vivir, sino "espero no vivir al pedo en este mundo".
Saludos
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